lunes 10 de agosto del 2020

De otro pozo: "The wife"

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“The wife” o “La buena esposa”

* Por Gisela Colombo

Esta producción estrenada en 2017 ha sido una de las que mejores críticas despertó en el público en los últimos años.

Se trata de la historia de una mujer que es la segunda esposa de Joe Castleman, un escritor prestigioso, con quien pasó los últimos cuarenta años. Los sucesos que inician el relato están relacionados con el haber sido premiado con el Premio Nóbel de Literatura. Y termina con la vuelta del viaje de Estocolmo a buscar el galardón.

Pero no es un relato de gloria y satisfacción. Ni un nostálgico recuerdo de las décadas que estuvieron juntos. Es un decálogo de las cosas que relegaban las mujeres cuando el arte y las damas sólo podían encontrarse en una misma oración mediante la palabra “musa”.

Joan Castleman es la esposa interpretada en su presente por una Glen Close magistral que recibió varios premios como mejor actriz por este trabajo. Jonathan Price es quien le pone el cuerpo a Joseph Castleman, un profesor universitario, que estando casado, conoce a una alumna talentosa a la que anula desde el principio convirtiéndola en pareja romántica.

Mientras ella le presenta su trabajo literario, él le hace la corte y pone por delante la relación de ambos respecto a la carrera literaria de ella. Como si se tratara de un abrazo de oso, el hombre la conquista y con ello la despoja de su propio destino. El resultado es que Joan acaba trabajando para el plan de él y no para el propio. Lo narrado está en sintonía con esa frase infeliz que reza “Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer” que se ha dicho hasta el cansancio para mantener a raya a muchas mujeres y que los varones no se sintieran amenazados.

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Sin necesidad de traer a la actualidad, de exagerar la nota ni hacer anacrónicas referencias al empoderamiento 2020, se plantea la sumisión que por tradición sufrieron las mujeres durante muchos siglos y su relación con el aspecto maternal que algunas actúan con sus esposos incluso.

Los méritos de Joan no sólo han sido silenciados, sino incluso escondidos detrás de la ponderación que hace Joe en público de una lealtad propia de sostén doméstico y esposa orgullosa.

Tanto ella como su hijo viajan a Estocolmo con el autor, para la ceremonia de entrega del Premio y lo que sucede allí es el desmoronamiento del silencio resignado. Silencio precisamente de la creadora de Joe Castleman, este producto comercial y artístico, inventado por “la esposa”.

Actuado como los dioses (también por Christian Slater), el film está inspirado en una obra literaria llamada “The wife”, de Meg Wolitzerg, escritora neoyorkina que ha tenido otras novelas sobresalientes, además de ésta.

La película es también un relato sensible, realista y doloroso de lo disfuncionales y egocéntricos en que suelen convertirse algunos artistas talentosos que deben mucho más de lo que parece a quienes los cuidan y sostienen en la intimidad.

El drama del hijo que desea seguir los pasos del padre, escribiendo, está tan bien trabajado como el de la protagonista y el escritor. La hija, en cambio, está desde el principio entregada a las obligaciones afectivas, instintivas y femeninas de la maternidad y crianza, como se asume la sombra de un gran edificio y se resigna el sol para reverdecer. Con una panza de nueves meses, se la desdibuja con naturalidad como sujeto independiente.

La Dirección es de BjörnRunge y el guión, de Jane Anderson. El resultado es una obra interesante, sentida y con un ritmo logrado que no se altera en su cadencia; no se apresura y tampoco aburre. Varias plataformas de streaming la ofrecen como buen entretenimiento y, en este caso, no haríamos mal en escucharlas.