lunes 20 de noviembre del 2017

“Don Gil de las calzas verdes”, por alumnos del IMA

Una vez más, los alumnos de cuarto año del Instituto María Auxiliadora presentan una puesta teatral a beneficio del Comedor de Mario de la Torre.

don gil
Se trata de una adaptación de la obra "Don Gil de Las Calzas Verdes" de Tirso de Molina, bajo la coordinación de Gisela Colombo, escritora y profesora de Literatura del Instituto. La entrada será libre y se recaudarán alimentos no perecederos destinados a Fundalhum.

Las funciones tendrán lugar el jueves 16 de noviembre a las 11 hs. y el viernes 17 a las 20 en el salón de actos del colegio, ubicado en Av. San Martín oeste 63.

LA OBRA

“Don Gil de las calzas verdes es una comedia que pertenece a las obras denominadas indispensables del Siglo de Oro. Se edita en la Cuarta parte de las comedias del maestro Tirso de Molina en 1635 en la ciudad de Madrid, la ciudad donde sucede la historia de doña Juana, la sorprendente protagonista de esta comedia; y se estrena en el mesón de la fruta de Toledo en 1615. Pertenece a un período en el que Tirso de Molina, teólogo, poeta, historiador y novelista, ya ha definido las bases de su técnica como dramaturgo, a partir del modelo de Lope de Vega, y aprovecha todas sus cualidades como poeta y observador, luciendo con auténtico virtuosismo su capacidad de manejar los recursos, los efectos, las complejidades del enredo. Destilando su humor poliédrico a lo largo de la obra, nos encontramos una auténtica pieza de manual que goza al mismo tiempo del gusto popular y de la estima de los estudiosos.

Una comedia de enredo situada en la exuberante y recién estrenada Corte del reino, que nos retrata la sociedad de la época. Los sueños, ambiciones, miserias y realidades de unos personajes que participan de la historia que se nos cuenta: la recuperación del honor de doña Juana. Contemplamos a esta mujer, desesperada, que ha cruzado todos los límites que conocía y se encuentra abandonada, víctima de un amante sin escrúpulos y a las puertas de una ciudad ajena. Las nuevas fronteras que debe atravesar no son obstáculos ya para su ánimo y se encuentra dispuesta para luchar por la única salvación posible para su honor. Aprende en el camino una lección muy de su tiempo: que la falsedad es la medida de todas las cosas, que apariencia y realidad son asuntos muy distintos, y que a la mentira hay que vencerla con sus propias armas, ya que la auténtica verdad sólo resplandece cuando el engaño, exhausto, retira todo su artificio. Una enseñanza que pertenece a nuestro Barroco y que resulta aparentemente pesimista, pero que al fin y al cabo trata de mostrar un camino para que el ser humano supere lo peor de su naturaleza.”