Este jueves por la mañana en el auditorio del CC MEDASUR, la Secretaría de Cultura presentó la reedición del libro “Arcobaleno” de Juan Ricardo Nervi con la presencia de su hija Adriana y su nieta Agustina.

La subsecretaria de Coordinación Cultural Dini Calderón; Adriana Nervi; la escritora Diana Blanco y el médico Luis Ordoñez trataron de acercar a la audiencia un Nervi desde lo afectivo, desde el relato cotidiano a partir de sus propias experiencias compartidas con este multifacético personaje.

Acompañaron esta presentación representantes de Bibliotecas Populares y referentes de Cultura de distintos Municipios, a quienes se les entregó el ejemplar de “Arcobaleno” junto a otras publicaciones recientes de la editorial de la Secretaría de Culura “La Pampa Edita”.

Dini Calderón
Sostuvo que “Nervi fue una persona muy querida para las personas que vivimos en La Pampa. Quisimos presentar especialmente este libro desde La Pampa Edita, que es una reedición del FEP (Fondo Editorial Pampeano), una obra que escribió durante su exilio en México”.

“No quiero dejar de destacar que entre sus múltiples facetas, Nervi fue una persona de acción, una persona de pensamiento y fue un intelectual comprometido con la gente de su pueblo”.

Juan Ricardo Nervi (1921 - 2004) nació en Eduardo Castex (su “aldea gringa”) y se formó como docente en la Escuela Normal de Santa Rosa. Culminó su formación en San Luis como pedagogo. Dio clases en -Misiones, en San Luis y en su Eduardo Castex donde hay unas anécdotas hermosas con las personas que fueron sus alumnos. Fue jugador de fútbol, fue artista visual, fue boxeador, fue periodista y fundamentalmente maestro y pedagogo. “Fue una persona muy preocupada también por la formación docente, porque la consideraba clave, porque consideraba que las personas que se formaban como docentes debían ser personas creativas, personas curiosas, comprometidas sobre todo, con la educación y con los chicos y chicas sujetos de esa educación”, sostuvo la funcionaria.

Adriana Nervi
“Que Arcobaleno vuelva a las escuelas”

“Me enorgullece acompañar esta reedición de Arcobaleno. Agradezco a las autoridades y equipo de la Secretaría de Cultura por la presentación de este libro”.

Adriana dijo que hace seis años se fue de La Pampa, pero que regresó especialmente para estar en esta presentación. 

Recordó que detrás de este libro hay una historia. Contó que la primera edición de Arcobaleno surgió en el 2001 cuando Guillermo Gazia, que en ese entonces era director del FEP, lanzó una convocatoria para publicar libros de autores pampeanos que representaran en su obra literaria el paisaje y cultura de La Pampa. Eran publicaciones dirigidas para personas adultas. “En ese momento me llama Edgar Morsoli como referente de la APE (Asociación Pampeana de Escritores) para pedirme que presentara alguna obra inédita. En ese momento papá no estaba bien de salud y no estaba en condiciones de tomar una decisión y entonces fui yo la que buscó. Lo único que tenía listo para publicar era Arcobleno, pero era una publicación destinada a los niños y por suerte igualmente la consideraron. Creo que a este libro de alguna manera lo hizo para escribir poemas para sus nietos, ya que a su primer nieto pudo conocerlo cuando tenía un año y medio”.


“Luego de transcurrido un año de su publicación, pude tomar dimensión de la trascendencia que había cobrado, sobre todo en el ámbito de las escuelas, porque fue tomado y trabajado por muchísimos docentes”. Por ello pidió expresamente que ejemplares de esta reedición sean distribuidos en Bibliotecas Populares y Escuelas de toda la provincia.

Adriana también recordó el aporte de Ernesto del Viso, gran difusor de esta obra, quien musicalizó varios de sus poemas.

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“El gran maestro”
Tengo el recuerdo en la memoria y la memoria no falla, dijo Diana Blanco al inicio de su charla.

“Soy discípula de Juan Ricardo Nervi, así es, pero en el sentido amplísimo que tiene la palabra maestro”. Diana Blanca se remontó a un 4to. grado de escuela primaria, cuando su madre y Nervi fueron compañeros. Muchos años más tarde, siendo ya un hombre grande, recordó que pasaba por enfrente de su casa para ir al dentista y “yo notaba que cuando mi madre decía ‘ahí pasa Ricardo’, lo decía con un tono que delataba cariño y afecto. Y en esta relación con mi madre quiero destacar su fase de dibujante. En la Biblioteca de Eduardo Castex hay un conocidísimo retrato de José de San Martín pintado por Juan Ricardo. Pero vuelvo a mi madre, mi mamá ya siendo más grande, dibujaba, pero rara vez mostraba sus dibujos; le gustaba hacer rostros en lapiz negro, pero no los mostraba porque decía ‘le van a encontrar defectos’; era una persona muy perfeccionista. A sus 18 años mi mamá vivía en el campo, cuando las distancias entre campo y ciudad resultaban más significativas. Cuando mi padre iba a campo a visitar a mi mamá siendo novios, le llevaba un paquetito de lápices que le había entregado Ricardo para que pueda dibujar. Mi mamá dibujó mucho tiempo gracias a que Ricardo le mandaba esos lápices negros de carbonilla y ella recordaba ese gesto siempre con mucho cariño. Después tuve la oportinidad de vivirlo yo y mucha gente, y ahí está la amplitud del concepto de maestro que yo le coloco”.

Luis Ordoñez fue su médico clínico durante sus últimos años y compartió extensas charlas donde Nervi le contó infinidad de anécdotas, muchas relacionadas con los deportes que practicaba, el fútbol en Racing Club (donde jugó con su padre) y el boxeo en Estudiantil. Ordoñez recordó un par de ellas con mucho afecto y en tono humorístico.

Lo recordó como una persona excepcional e invitó a visitar el espacio dedicado a Nervi en la Estación de Ferrocarril de Eduardo Castex, donde gran parte de su vida se encuentra reflejada a través de mobiliario, objetos personales, documentos, sus libros y fotografías. También destacó que al ingreso de la localidad hay una escultura en su honor.  

Fotos APN. Agencia Provincial de Noticias.